El miedo al color es el motivo número uno por el que media humanidad va de negro y gris de lunes a domingo. Y es una pena, porque acertar con el color no exige buen ojo: exige tres costumbres que cualquier buen dependiente aplica sin pensar.

1. Los neutros son tu red de seguridad. Blanco, negro, gris, beige, camel, marrón, azul marino y el vaquero de toda la vida. Un neutro combina con casi todo, incluidos otros neutros. Por eso un pantalón gris "va con todo" y un pantalón verde pistacho no. Y sí: marrón con negro funciona. Esa prohibición de hace treinta años está más que jubilada; hoy es una combinación de señor bien vestido.

2. En cada conjunto, un color manda y el resto acompaña. El error típico no es llevar color, es llevar dos colores peleándose por la atención. Si tu jersey es rojo, dale un pantalón neutro y deja que el rojo haga su trabajo. Si el pantalón es el llamativo, arriba algo tranquilo. Un protagonista por conjunto: es la diferencia entre "qué bien va" y "cuánto pasa ahí".

3. Si quieres juntar dos colores fuertes, apaga uno. Dos tonos vivos enfrentados (rojo vivo con verde vivo, naranja chillón con azul eléctrico) son un semáforo. Pero la versión apagada de esos mismos colores convive de maravilla: burdeos con verde botella es elegantísimo; mostaza con azul petróleo, también. El truco de tienda: ante la duda entre un color y su versión oscura o empolvada, la apagada combina con muchas más cosas y aguanta más años.

Un extra que rara vez falla: el monocromo. Mismo color en dos intensidades (azul marino con azul claro, gris oscuro con gris perla) viste mucho con cero riesgo. Es el conjunto "no sé qué ponerme" que siempre queda bien.

¿Y si la prenda que te gusta es de un color difícil? Pregúntate con qué la vas a llevar antes de pagar. Si la respuesta es "ya encontraré algo", casi seguro que se queda colgada con la etiqueta puesta. Si la respuesta es "con mis vaqueros oscuros y con el pantalón beige", cómprala sin miedo.

Eso es exactamente lo que estamos construyendo con Lello e Lella: una app que busca en tiendas reales la prenda que combina con lo que ya tienes, y te la enseña puesta en ti antes de comprarla.